Durante dos días, 15 jóvenes voluntarios de la Fundació Escolta Josep Carol han participado en las actividades organizadas por técnicos de la Fundació Pau Costa en el marco del proyecto Fuego y Biodiversidad. Las jornadas han combinado el control de especies invasoras con una acción de ciencia ciudadana, ofreciendo a los participantes la oportunidad de contribuir a la conservación de la Alta Garrotxa mientras descubrían la importancia de la gestión del paisaje para reducir el riesgo de grandes incendios forestales.
Control del senecio del Cabo para proteger los pastos y reducir el riesgo de incendio.
La primera jornada se ha llevado a cabo en el Valle del Bac, en el municipio de la Vall de Bianya, donde los voluntarios han colaborado en el control del senecio del Cabo (Senecio inaequidens), una especie vegetal exótica invasora que afecta a la calidad de los pastos y puede resultar perjudicial para el ganado.
La actuación se ha centrado en los prados y terrazas del entorno de la masía del Triadú, donde la ganadería extensiva contribuye a mantener espacios abiertos. Estos espacios tienen una función estratégica en la gestión del riesgo de grandes incendios forestales, ya que acumulan menos combustible vegetal y actúan como discontinuidades dentro de un paisaje con una elevada continuidad forestal, como es el de la Alta Garrotxa.
Antes de iniciar los trabajos, los técnicos del proyecto explicaron a los participantes los impactos ecológicos y ganaderos de esta especie invasora, así como la importancia de su eliminación. Gracias a la implicación de los jóvenes, se pudo actuar sobre una superficie significativa de pastos, contribuyendo a su conservación y mejorando las condiciones para que sigan siendo aprovechados por el ganado.


Ciencia ciudadana para entender los efectos de los incendios.
La segunda jornada de campo se ha dedicado a actividades de ciencia ciudadana en el entorno de Font Rubí, en el municipio de Camprodon. En esta ocasión, los jóvenes de la Fundació Escolta Josep Carol han trabajado conjuntamente con técnicos de la Fundació Pau Costa en la recogida de datos sobre zonas afectadas por incendios forestales en 2007, comparando la zona quemada hace veinte años con una área adyacente no quemada. También han podido comprobar que el ganado presente en la zona ha tenido un papel clave en el fomento del estrato herbáceo en la parte quemada.
Esta actividad permite obtener información valiosa sobre la respuesta de los ecosistemas tras el fuego y, al mismo tiempo, ofrece a los participantes una experiencia práctica para comprender mejor la dinámica de los incendios forestales, los procesos de recuperación de la vegetación y la necesidad de una gestión adaptativa del territorio.


Voluntariado para un paisaje más resiliente.
Estas actuaciones ponen de manifiesto el valor del voluntariado ambiental como herramienta de conservación y de aprendizaje. La implicación de los jóvenes contribuye directamente a mejorar el estado de los espacios agroforestales de la Alta Garrotxa, favoreciendo la biodiversidad, el mantenimiento de la actividad ganadera extensiva y la gestión del riesgo de grandes incendios forestales.
El proyecto Foc i Biodiversitat está coordinado por la Fundació Pau Costa y financiado por el Fondo de Patrimonio Natural, con la colaboración del Consorci de l’Alta Garrotxa, la Universitat de Girona, los Bomberos, los Agentes Rurales, la Generalitat de Catalunya y el Centre de la Propietat Forestal.







